|
Nunca me ha gustado dar consejos sobre moda —aunque sé que he tenido que hacerlo en más de una ocasión—, y eso es porque considero que cada quien puede vestirse como mejor le guste. Odio las frases hechas como aquella que dice “de la moda lo que te acomoda”, aunque, si entendemos el acomodo como aquello que te representa, entonces no la odio tanto. Para este mes del Orgullo he decidido hacer un Manual para la Extravaganza, aunque no es como tal un listado de consejos; es una serie de ideas que cualquiera que asista a la Marcha del Orgullo puede adoptar. La traducción de extravaganza, de acuerdo con el diccionario de Cambridge, está definida como un gran espectáculo; en el argot LGBTQ puede entenderse como un despliegue teatral de todo: música, danza, vestuario, en fin, teatralidad a todo lo que da. Y he hablado en otras ocasiones de lo que representa la Marcha del Orgullo y del porqué comparto la convicción de que es necesario marchar, seas o no parte de la comunidad LGBTQ; y aunque no es un mandato hacerlo, aquellos que marchamos lo hacemos por muchos motivos, el principal: celebrar nuestra capacidad de resistencia. Muchas personas pensarán que no es necesario “disfrazarse” para celebrar nuestros derechos adquiridos o para decirle al mundo que aquí estamos, pero esto no se trata de seguir las normas o de buscar validación; se trata de celebrar las disidencias a las que pertenecemos y protestar, a nuestra manera, del mundo heteronormado en el que vivimos. El Manual para la Extravaganza no es un compendio de códigos de vestimenta o de normas para el buen uso de la extravagancia, la fantasía o la teatralidad; es, en sí, un llamado a celebrar, desde lo espectacular, nuestro derecho a ser, a existir y a resistir. BUSCAR TU ÍDOLO DE LA CULTURA POPULAR Reconocer nuestras referencias culturales es una manera de reconciliarnos con nuestras influencias particulares, vengan de donde vengan. La cultura camp (la cual me parece algo difícil de definir en tan pocas líneas) está llena de esas referencias que nos recuerdan lo teatral y fantástico del espectáculo. Las divas del cine y de la música popular son, en su gran mayoría, referentes a los que podemos acercarnos para usar la extravaganza; no importa quiénes sean o el lugar al que pertenecen, son un recurso de inspiración ilimitado. De Juan Gabriel a Elton John, de Cher a Rocío Jurado, de Diana Ross a Wanda Seux… todas las referencias se valen porque todas están rodeadas de lentejuelas, brillos, plumas, flecos y teatralidad. Retomar a las divas de nuestra propia historia nos permite luchar por lo que defendemos: nuestra propia experiencia de vida. HAY QUE CREER EN LA PIEL Lo escuché en un infomercial donde la vedette Niurka Marcos promocionaba un servicio de mensajes SMS. Nunca lo entendí tanto como ahora. Hay que creer en el cuerpo, en la piel que lo cubre, honrarlo y mostrarlo. No se trata de estar en forma ni de mostrar los músculos; se trata de enseñar aquello que usualmente ocultamos: nuestro yo físico. Es común encontrar personas con poca ropa, o ninguna, en las marchas del Orgullo. Y esto ocurre porque se atraviesan muchas experiencias al mostrar el cuerpo; es lo mismo una liberación erótica que una manera de mostrar que los cuerpos, con su diversidad, son en sí mismos nuestra identidad, pero también es un modo de mostrar lo vulnerable de la condición humana mostrándole al mundo quién eres sin máscaras. Poca o mucha, mostrar la piel no es algo usual. Usarla como protesta es una manera de romper con el orden social, normalizando lo que somos en esencia. DECIRLE AL MUNDO A QUIÉN AMAS
En alguna ocasión, en la marcha, me encontré a una niña cargando un letrero que decía: “MI TÍO ES GAY Y LO AMO”. Me sentí conmovido y, a la vez, se me partía el corazón al pensar en la cantidad de personas presentes que necesitaban ese abrazo de un familiar. Nada más teatral que mostrar los sentimientos. Sin drama, solo mostrarlos; decirle a los demás quién eres y a quién amas es el mejor vestido. Y puede ser que ames a la persona que es tu compañera de vida, pero también a tus padres, tus hermanos o amigos, más allá de su orientación sexo-afectiva, por ser quienes son. En el Manual para la Extravaganza está contemplado que, más allá de lo superficial de la ropa, están los sentimientos, lo que nos hace empatizar con una causa. Seguramente habría muchos más puntos que agregar a este manual; lo importante no es cubrir cada uno, como si se tratara de una hoja de instrucciones. Lo importante es, si te identificas o si así lo deseas, acudir a marchar. Si no es así, entiende que la Marcha del Orgullo no es un despliegue de extravagancia innecesaria; más que nunca, hoy necesitamos esta dosis de fantasía para decir que estamos aquí, que resistimos y que seguiremos marchando por nosotros y por aquellas personas que en el futuro vivirán en un mundo más incluyente, más empático e igualitario. Instagram: @GuillermoLeónLB Podcast: El Reino de la Historia de la Moda Website: guillermoleon.com.mx Texto: Guillermo León Imágenes: F.P. Derechos Reservados 2026
0 Comentarios
Dejar una respuesta. |










