|
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco, que se celebra en la ciudad argentina de Resistencia, es una de las más importantes del globo. Recorrerla es descubrir la historia de un sitio que decidió construir su identidad con el ADN del arte. Mientras en otros lugares las esculturas permanecen resguardadas en museos, en la capital chaqueña integran la vida cotidiana: están en plazas, bulevares y veredas. Durante una semana con escultores invitados de todo el mundo ese patrimonio sigue creciendo, ante los ojos de miles de personas. La particularidad del encuentro es esa cercanía: no hay distancia entre el artista y el espectador. La edición 2026, organizada por la Fundación Urunday junto con el Gobierno del Chaco, volvió a convertir al Parque 2 de Febrero en un gran taller al aire libre. Allí, diez escultores provenientes de distintos países trabajaron durante una semana frente al público, que pudo observar el proceso creativo desde los primeros cortes hasta el acabado final de cada pieza. Más de 100.000 visitantes por jornada recorrieron el predio, dialogaron con los artistas, siguieron la evolución de las obras y participaron de la votación del premio del público. La propuesta mantiene vivo el legado de Fabriciano Gómez, impulsor de una iniciativa que cambió para siempre el perfil cultural de Resistencia. Su idea fue transformar la ciudad en un museo a cielo abierto, un objetivo que hoy se refleja en casi 700 esculturas emplazadas en espacios públicos. Agitá BienalEse patrimonio, integrado por obras de artistas argentinos e internacionales como Pablo Curatella Manes, Gyula Kosice, Lucio Fontana, Libero Badii y Luis Perlotti, entre muchos otros, es preservado por un equipo especializado de la Fundación Urunday. Georgi Minchev | BulgariaLa dimensión internacional del certamen quedó reflejada en la convocatoria. José Eidman, presidente de la Fundación Urunday, señaló que este año se recibieron 439 proyectos provenientes de 70 países. Tras un proceso de evaluación que contempló criterios artísticos, técnicos y de seguridad, fueron elegidos diez escultores, procurando además que cada uno representara a una nacionalidad diferente. Francesca Bernardini | ItaliaParticiparon Néstor Vildoza (Argentina), Alex Sorokin (Bielorrusia), Georgi Minchev (Bulgaria), Mauricio Guajardo (Chile), José Carlos Cabello Millán (España), Francesca Bernardini (Italia), Anna Teresa Rasinska (Polonia), Furkan Depeli (Turquía), Lyudmyla Mysko (Ucrania) y Ulash Urakov (Uzbekistán). El jurado otorgó el primer premio al chileno Mauricio Guajardo. Mauricio Guajardo | ChileSu obra, realizada en granito, propone un espacio donde el vacío, la luz y la sombra adquieren protagonismo. Hijo de una familia de mineros, Guajardo explicó que la piedra atraviesa toda su historia personal. Suele ir él mismo a buscar los bloques a la cantera. Formado en la Universidad Finis Terrea de Santiago (Chile), Guajardo ha participado en numerosos simposios internacionales y cuenta con más de un centenar de obras instaladas en espacios públicos. Nestor Vildoza | ArgentinaNéstor Vildoza sorprendió al abandonar el mármol para trabajar con acero inoxidable. A partir de un diseño de líneas austeras desarrolló una estructura elevada cuya silueta terminó evocando, casi de manera inesperada, un árbol quebrado. La obra fue también una exploración de nuevas posibilidades técnicas y espaciales. Alex Sorokin | BielorrusiaEl bielorruso Alex Sorokin encontró inspiración en la física cuántica. Su escultura traduce conceptos científicos en una composición de cubos de acero que alude a las partículas de luz y al misterio del universo. “Como artista que vive en estos tiempos emocionantes, me resulta difícil permanecer indiferente ante los nuevos descubrimientos de la humanidad. En mis proyectos escultóricos, me gustaría mostrar los misteriosos cambios que ocurren con las partículas cuánticas durante su movimiento e intercambio de información”. Lyudmyla Mysko | UcraniaDesde Ucrania, Lyudmyla Mysko presentó Metastructure, una pieza abstracta construida a partir de formas geométricas elementales. La obra reflexiona sobre la lógica subyacente del universo, donde incluso el caos más complejo sigue su propio orden oculto. La italiana Francesca Bernardini recurrió a la imagen del nido como símbolo de refugio, igualdad y cuidado mutuo. José Carlos Cabello Millán | EspañaEl español José Carlos Cabello Millán, en tanto, exploró el movimiento y la transformación de la piedra mediante una estructura torsionada desarrollada a partir de modelos digitales. La forma se despliega en un giro sutil, se estira y se torsiona, desafiando la quietud mientras conecta extremos opuestos. Su estructura encarna un diálogo perpetuo entre estabilidad y cambio, entre arraigo y ascenso, orden y caos. Anna Rasinska | PoloniaEl concurso fue solo una parte de una programación mucho más extensa. Exposiciones, conciertos, congresos, actividades académicas, propuestas de arte y tecnología y encuentros de artesanos convivieron con el trabajo de los escultores. También se realizó el Décimo Encuentro de Escultores Invitados. Furkan Depeli | TurquiaUno de los momentos más conmovedores fue la acción de Desirée de Ridder, quien sometió al fuego una escultura de barro con forma de yaguareté, de cuatro metros de altura. El proceso, inspirado en antiguas técnicas de cocción, convirtió la quema en una performance donde la destrucción fue, al mismo tiempo, el paso necesario para consolidar la obra. Ulash Urakov | UzbekistanLa Bienal también recibió por primera vez en el hemisferio sur al Comité Científico Internacional de Asuntos Legales, Administrativos y Financieros (ICLAFI-ICOMOS), organismo asesor de la Unesco, y organizó el Concurso Nacional de Escultura para Estudiantes de Arte, en el que representantes de trece universidades tallaron obras en madera en apenas 48 horas.
El cierre combinó tradición e innovación. Tras la entrega de premios, un espectáculo con 200 drones iluminó el cielo chaqueño con figuras inspiradas en el "Sueño de Fabri", homenajeando a quien imaginó que una ciudad podía convertir la escultura en parte de su identidad. En Resistencia esa idea dejó de ser una utopía hace tiempo. Marina Oybin, periodista y crítica de arte Instagram: @marinaoybin Texto: Marina Oybin. Edición: Blanca Espinosa. Imágenes: Marina Oybin. Derechos Reservados 2026
0 Comentarios
Dejar una respuesta. |








































































































